martes, 14 de diciembre de 2010

La guerra sonríe mientras limpia sus dientes con un palillo de huesos.
Todos los días ella gana la batalla y se recuesta:
Mira a  hermanos,
padres,
amigos
empuñar el arma
escupir sobre la vida del amor,
tender sobre la ruta
malvones negros para el viento.

Todos los días
sonríe a la vida con ventaja.

Fotografía de Sebastián Salgado

Ser

Llego de la nada o del agua
dispuesto a roer en los huesos
(previa rutina de limpiar los cuchillos)
Se desentendió de lo humano
que cargaba su nombre
abrió la matriz
acomodo los restos sobre la mesa,
decoro las nauseas.
Dispuso el festín.
Invito a los necios,
ignorantes, políticos
y otras hierbas.
Esa noche,
huérfano,
devoró a su propia madre.

viernes, 10 de diciembre de 2010

El Final

Han caído
repentino  en viento abajo
en últimos signos.
Duramente se los escucha:
Vociferan su muerte en fratricida nación
desfragmentada.
Las vertebras  le esconden
el murmurado vestigio
de lo que fue.
Casi nada,
o cavidades sonoras
augurando el olvido.
Al alba recogerá
los trozos
las arpilleras destejidas
los colores secos
las marchitas aguas...
Al alba la miseria
mirándole de frente
con un solo ojo
a mitad de la vida.